Soy Contador Público de profesión, tengo el gusto por la cocina, la lectura y otros que no sería conveniente describirlos, ya que el objeto de ésta reflexión no es precisamente mis placeres que tanto gozo, pero si puedo hablarles de mi pasión, de mi terapia, como a manera de broma les hago saber a mis amigos, y me refiero, a los gallos de pelea.
Cuando inicié, lo vi con el objeto de obtener alguna utilidad, a fin de no “perder” mi tiempo en vano, y hoy a la distancia, un año y medio, para ser preciso, hago números al respecto y me doy cuenta que estaba teniendo una pérdida financiera, sí, una pérdida financiera, pero me quedé reflexionando al respecto y me di cuenta que no era así, sino todo lo contrario, es cierto, los números son fríos y te dicen la realidad, sin embargo, en esto, son diferentes las circunstancias, ya que me ha sido muy difícil darle valor monetario a lo que hace diferente esto.. y me gustaría enumerarlo, sin afán de ser aburrido, sino, mas bien dinámico porque tal vez, algunos hermanos de la familia gallera, tengan la misma inquietud al respecto, tal vez esto les aclarará las ideas:
Como podré darle valor monetario a la convivencia que sábado a sábado obtengo con mi padre, Rubén Obregón.
Que valor tiene el aprender a diferenciar más objetivamente a los que quieren hacer negocios o estafarte, inclusive, de aquellas personas honestas, con quienes inicias una relación de negocios y terminas con una bonita amistad, sincera, entrañable , Raúl Pesina, Ezequiel Pesina de OK Ranch y Sandy Hills, respectivamente.
Que impacto en el bolsillo tiene le emoción de ver tus animalitos nacer, con alegría cuidar su crecimiento, enorgullecerte por una pelea donde demuestren casta, coraje, inquebrantable voluntad ganadora, o sufrir con toda el alma cuando pierden
Que valor tiene el ganar amigos por medio de los gallos, intercambiar puntos de vista, opiniones, sentir el apoyo sincero, moral y en ocasiones hasta económico
Que valor tiene una carcajada, de nosotros mismos cuando nos hemos tropezado, caído, pegado en la gallera mientras les damos de comer o los cuidamos.
Que valor puedo asignarle a los consejos y enseñanzas de Ricardo Lammel, al que hoy puedo llamarle amigo, al apoyo incondicional y sinceridad de Ricardo Romo, al intercambio de opiniones con Sergio Rosales, el haber conocido al Dr. Romo, padre de Ricardo Romo, una persona honesta y sencilla, a Gero y Juan, que yo diría algo así como la encarnación de la humildad, sencillez y honestidad, y otras personas más que de momento me es imposible recordar.
La verdad es que puedo seguir enumerando un sin fín de puntos y observaciones , pero es inútil, para mi los gallos, es una empresa de altos rendimientos en satisfacciones, productiva en nuevas y viejas amistades con una alta inversión orgullo de ver crecer, cuidar y ver pelear a tus gallos.
Un especial agradecimiento a Adolfo Obregón L. por el tiempo dedicado a enviarnos este bonito pensamiento para los lectores de Gallos Mexicanos.